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26 de enero de 2019

A mi madre...


Dicen que la tierra es redonda… yo he caminado por el mundo y siempre me ha parecido plano.
  Nunca creí caer, al igual que a tu lado, mi mundo, nunca caí.
  Yo nací en mi mundo: tú, y dentro de ti, aun sin saberlo, la tierra sí era redonda. Pero nunca caí.
  Tu eres el mundo, y su tierra está sembrada de ti. Metafórica y literalmente.



25 de enero de 2019

A mi abuela...

Era pequeña; pero conocía el dolor, el miedo, el llanto... también el amor, la risa, la alegría...
  Me dijeron que existía Dios; aunque no se pudiera ver, estaba pendiente de todos nosotros.
  Y tenían razón: tú, mi abuela, eres todavía mi dios: estuviste pendiente de todos nosotros, cada día, pudieras o no. Nos quisiste hasta dar la vida...
  Y siempre serás mi dios, estés donde estés...
  Y te quiero.
  Y te pido perdón si te fallé alguna vez.
  Y te pido que me esperes en algún lugar... quizás en el umbral de esa puerta...


24 de diciembre de 2018

Regalando AMOR



Me preguntan todavía qué regalar al ser querido. Bueno, los regalos materiales pueden triunfar o fracasar: depende del dinero que te gastes y de lo que conozcas o te interesen las personas a las que van dedicados los regalos.
  Yo, materialismos a parte, suelo recordar a los que me preguntan, que los mejores regalos no cuestan demasiado, en verdad, sólo algo de interés, y si es la persona/s adecuada/s, tendría que sobrar interés: escuchar, hablar, abrazar, sonreír, dejar llorar si hace falta, preguntar de tanto en tanto si es feliz, comprender o al menos intentarlo o sino respetar… tanto si hablamos de un niño, un anciano, la misma pareja con la que se ha pasado mucho tiempo ya, o tu mejor amigo de 4 patas.
  Dulces, peluches, chuches caninas, tecnología, pijamas, joyas, corbatas, entradas para un concierto o una escapada romántica están muy bien, si van acompañados del suficiente cariño. Nunca falla. Y menos si el cariño es recíproco.
  ¡Feliz Navidad y Año Nuevo!